Etiquetas
Automotriz
(1)
Bienes Raíces
(4)
Cine y Video
(1)
Cómputo
(3)
Deportes
(1)
Dirección
(1)
Eneagrama
(1)
Energía
(3)
Familia
(8)
Historia
(3)
Ideología y Fé
(10)
Libros
(5)
Limpieza
(1)
Llantera
(1)
Política
(1)
Química
(1)
Radio
(1)
Recetas y Alimentos
(4)
Recuerdo
(1)
Redes Sociales
(6)
refaccionaria
(1)
Religión
(5)
Salud
(9)
Suspensión
(1)
SyD
(1)
Taller
(1)
Uso Diario
(8)
martes, 19 de junio de 2012
El Valor de la Palabra
El Valor de la Palabra
La palabra es lo más precioso, peligroso o banal que posee el ser humano. A través de la palabra nos intercomunicamos y nos autoenriquecemos psicológicamente, pero también podemos destruir en un momento lo que ha costado tanto edificar, e incluso a veces nos dispersarnos de manera intrascendente y nos sumergimos en la más anodina banalidad.
Aprendamos el arte de dosificar las palabras y los silencios. Digamos las palabras precisas en el momento más oportuno y cuidemos los silencios, siempre atentos para que la palabra del interlocutor pueda llegar hasta
nosotros y resulte beneficiosa.
Sin los otros, sin diálogo con ellos, no hay realización humana posible. El individualismo es siempre empobrecedor. «El ser humano es social y el individualismo es una ilusión de niño o adolescente inmaduro que acaba destruyendo al individuo y le arrebata su gozo» (Alvaro de Silva).
La dimensión social del hombre es innegable. El hombre es un ser hecho para la comunicación, más aún, es comunicación en sí mismo. Sin los otros el ser humano es una total nulidad: no puede conseguir nada y su realización personal queda bloqueada. El individualismo -lo diametralmente opuesto a la dimensión social del hombre- destruye a la persona y, sobre todo, le roba la alegría, el gozo de vivir. Sin dimensión social, el hombre es un ser errático que no encuentra su lugar ni consigue autorrealizarse ni es feliz.
Necesitamos imperativamente de los demás para ser personas. Sin los otros, nos quedamos a mitad de camino en nuestra realización personal y, sobre todo, no logramos la verdadera felicidad, que consiste esencialmente en compartir lo que somos y tenemos con los demás. Los otros son parte esencial de mi yo, y sin ellos, mi yo no encuentra autorrealización posible.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por opinar